El tiempo se hace musgo entre las piedras
de los linderos.
De la lluvia, del sol,
de sus rigores y de sus cuidados
sabe la piedra,
como los leños del baile del fuego.
Crepita la memoria en tu mirada.
de los linderos.
De la lluvia, del sol,
de sus rigores y de sus cuidados
sabe la piedra,
como los leños del baile del fuego.
Crepita la memoria en tu mirada.
(Francisco Onieva)


